domingo, 10 de marzo de 2019

Comunicado Asamblea Huelga 8M #HuelgaFeminista


MANIFIESTO HUELGA 8M Burgos

Un año más, nos encontramos miles de personas tomando las calles para mostrar nuestro rechazo a todas las violencias y discriminaciones que sufrimos bajo este sistema capitalista-patriarcal, principalmente las mujeres y las personas trans.
Esta huelga feminista recoge la senda marcada el año pasado donde a nivel mundial, millones de mujeres pararon y se unieron en un grito común para visibilizar que sin el trabajo invisible e imprescindible de los cuidados nada se sostiene; para denunciar la brecha salarial, la precarización de los trabajos más feminizados como son los de las empleadas de hogar; para enfatizar la fuerza que esconde la diversidad de nuestros cuerpos, de nuestras sexualidades, la diversidad de nuestras procedencias, de nuestras capacidades; para delatar un consumo que acrecenta la discriminación de género, que expolia territorios y degrada la naturaleza; para desenmascarar una educación machista que es el caldo de cultivo de las violencias más agudas que seguimos sufriendo.
Pero esto no empezó el año pasado; nos preceden siglos del luchas feministas que han hecho posible que hoy podamos salir a la calle a reivindicar nuestras luchas conquistadas y que actualmente, se ven amenazadas por una ideología fascista y racista que promueve el discurso del odio, dividiéndonos y enfrentándonos.

En nuestra memoria están registradas todas las que se han rebelado antes que nosotras, porque nuestra historia sigue un sendero de lucha y sangre, por mucho que intenten ocultárnosla y relegarnos a papeles sumisos y dependientes. Nuestra historia es la de las valientes de todas las épocas: las brujas, las rebeldes, las que se enfrentaros al orden social establecido, las que se atrevieron a soñar un mundo mejor. Nuestro relato nos habla de las quemadas en la hoguera, de las comuneras defendiendo su tierra y los bienes comunales, de las milicianas fusil en alto contra el fascismo, de las que en cualquier punto de la historia se han levantado contra la injusticia.
Por el sacrificio y valor de nuestras antepasadas, hoy estamos aquí. Aunque cada vez somos más, somos muchas y diversas, queremos también alzar la voz por todas aquellas que no pueden hacer huelga por estar totalmente oprimidas por este capitalismo voraz; por todas las migrantes que mueren en las fronteras escapando de guerras y miseria; por las presas y secuestradas en el régimen FIES; por las asesinadas a manos de la violencia patriarcal que nos arrebata a miles de las nuestras hermanas cada año en todo el mundo (al menos, 50,000 mujeres fueron asesinadas en 2017 por el hecho de ser mujeres, según datos de Naciones Unidas).
Por eso este año volvemos a la carga, sabiendo que esto ni empieza ni acaba el 8 de marzo.
Y, ¿qué es lo que queremos? Pues lo queremos todo y por eso, este movimiento es imparable.
Son innumerables nuestras demandas, pero haciendo una breve pincelada resaltamos algunas de ellas:
  • Para que podamos ser libres, para que se consideren las violencias machistas como una cuestión que atañe a toda la sociedad y se tengan en cuenta sus distintas causas y dimensiones; poniendo fin a aquellas que sufrimos cotidianamente en todos los ámbitos y espacios vitales (hogar, trabajo, espacios públicos, pareja, familia, entorno laboral, sociedad e instituciones del Estado). Para que haya cambios culturales, en las ideas, actitudes, relaciones y en el imaginario colectivo.
  • Exigir la derogación de la ley de Extranjería y el cierre de los CIES, edulcoradas cárceles de tortura que hacinan a miles de migrantes.
  • Ninguna persona es ilegal y por ello, demandamos el reconocimiento de la ciudadanía sin que dependa de que tengan papeles o no.
  • Para que las mujeres seamos dueñas de nuestros cuerpos nuestros deseos y nuestras decisiones. Para que las personas disidentes sexuales, con especial atención a las mujeres trans, dejemos de sufrir agresiones y múltiples violencias. Por una sociedad que respete y valore la diversidad sexual, de identidad y/o expresión de género.
  • Exigimos que el derecho a la vivienda sea una realidad y no un papel mojado con el que enriquecer a constructoras y empresarios. Los desahucios afectan directamente a quienes están en situaciones más vulnerables, especialmente mujeres migrantes. Decimos basta ya a las expulsiones de los barrios de nuestras vecinas, ya que alrededor de 70.000 desahucios se perpetraron durante el año pasado, rompiendo el tejido social y la comunidad en los barrios.
  • Denunciamos la privatización que está sufriendo la sanidad dejando a miles de personas desprotegidas en su derecho a una atención sanitaria de calidad e igualitaria.
Queremos que no se comercialice con nuestra salud y que se acabe con el modelo público-privado del HUBU, uno de los modelos de corrupción más sangrantes en nuestra ciudad.
  • Rompamos con las fronteras, el racismo y la xenofobia que nos atraviesa y recorre toda la sociedad. Para que ninguna mujer tenga que migrar forzada por las políticas coloniales, neoliberales y racistas del Norte Global, que producen situaciones económicas, bélicas, sociales y ambientales insostenibles.
  • Para que el aborto se reconozca como un derecho de las mujeres y personas con capacidad de gestar a decidir sobre su cuerpo y su maternidad. Que se respete la autonomía de las mujeres de 16 y 17 años y se garantice su realización en los servicios públicos de salud para todas las mujeres.
  • Reivindicamos la valoración del trabajo de cuidados en un sistema que los devalúa, los invisibiliza y los precariza, pese a que son imprescindibles en el sostenimiento de la vida.
Ante todo esto y mucho más, urge construir redes de cuidados pensadas desde la horizontalidad, el apoyo mutuo y la diversidad, dotándonos de herramientas colectivas que nos hagan resistir al yugo patriarcal que nos oprime, infravalora y maltrata. No sabemos de recetas inmediatas para acabar con las estructuras que generan las desigualdades que vivimos pero sí sabemos de tejer alianzas con otras luchas fundamentales como son la vivienda, las pensiones, la educación, la sanidad, la recuperación de los bienes comunales, etc, que nos posibilite ser una comunidad de lucha frente a los dictámenes del capital y del odio que tratan de imponerse.
Por ello, esta noche, gritamos que no creemos en un patriarcado amable, en un capitalismo morado, en un estado aliado. Porque sabemos que la solución nunca será poner parches a lo irreformable; que la única manera de construir un mundo dónde nuestros cuerpos no sean campos de batalla es seguir el camino que nuestras abuelas empezaron hacia la revolución social.
Vuestro mundo se derrumba y nosotras no os ayudaremos a reconstruirlo, preferimos construir el nuestro. Por eso, hoy como ayer, frente a la violencia patriarcal autodefensa feminista.
Frente al capitalismo patriarcal, hoy y siempre, revolución social, autoorganización y acción directa.

FRENTE AL "NOSOTROS PRIMERO"
PLANTEAMOS "NOSOTRAS JUNTAS"


Crónica de la Huelga Feminista #8M



Como Asamblea Feminista, consideramos que la Huelga General Feminista constituye una de las más poderosas herramientas de las que disponemos para exigir que se ponga fin a la alianza criminal entre patriarcado y capital. La sororidad y la confrontación directa con aquellos que nos relegan a ser consideradas ciudadanas de segunda es una constante imprescindible en nuestra lucha, y cobra un protagonismo esencial cuando abandonamos conscientemente nuestros puestos de trabajo y estudio, los cuidados y el consumo para dedicar todas nuestras fuerzas a luchar y plantear nuestras demandas feministas y anticapitalistas.
Así pues no faltaron durante todo el día las acciones para denunciar las distintas opresiones a las que nos vemos sometidas, ocupando las calles, edificios públicos, centros de trabajo y los de estudio. Transcurriendo la jornada dejando bien claro nuestro mensaje: “recuperemos lo que es nuestro; no tenemos miedo; no nos podrán parar”.

El día comenzó pronto: 04:15 h de la mañana, café rápido y veloces al punto de encuentro acordado con las compañeras y compañeros de CGT, nuestra primera cita: piquete en la cochera de autobuses, donde nos unimos, a su vez, con otras compañeras y compañeros de CNT y otras organizaciones combativas. Las mujeres en vanguardia y los compañeros apoyando pero dando un paso a un lado. El protagonismo es nuestro. Logramos la paralización del servicio durante más de cuatro horas, impidiendo la normalización de la jornada y demostrándole a la sociedad que si nosotras paramos se para el mundo, que vean de lo que somos capaces, que se den cuenta de que se ha despertado en todas esa furia adormecida por siglos de opresión. Reseñamos aquí un penoso incidente: un machirulo y esquirol que acudía al centro de trabajo montado en su coche, quiso pasar por encima de nosotras, llevándose por delante a una de nuestras compañeras. No fue su pretendido derecho a no hacer huelga lo que lo impulso a lanzarse contra todas nosotras; fue el odio hacia las mujeres empoderadas y organizadas, su misógina, la que le hizo atropellarnos.
A las 10:00 h decidimos continuar con la agenda programada y volvemos a ponernos en marcha, caminamos por las calles que nos separan de las cocheras de buses y el hospital, durante el camino es mucha la gente que mira curiosa, sorprendida, algunas molestas, pero entre muchas miradas y gestos cómplices de mujeres que no han podido hacer huelga (sometidas por trabajos eventuales, contratos precarios y la amenaza de una no renovación o el despido), pero que están con nosotras. No desistimos, estamos ahí para que se nos vea, también por ellas, sobre todo por ellas para que no haya más miedo, sumisión y violencia, dentro y fuera de los curros, para construir la revolución.
A media mañana, confluimos en el HUBU con la columna de estudiantes. Uno de los momentos más emocionantes de la jornada. Somos miles. Tomamos el Hall del Hospital y los espacios adyacentes. La sanidad en un sector ampliamente feminizado y precarizado, sometida además a una oleada privatizadora por parte de quienes ven en la salud un nicho de mercado. Reclamamos a gritos el fin de las violencias ejercidas contra las mujeres también en el ámbito sanitario, de la mirada androcéntrica de la medicina, de la restricción de nuestro derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. Reivindicamos una sanidad pública, universal y de calidad, y que se nos asegure un aborto legal, seguro y gratuito en este hospital.

12:30. Continuamos nuestro itinerario, próxima parada: juzgados. Seguimos copando las calles, cortándolas e interrumpiendo el tráfico para que se escuchen nuestras voces y nuestros reclamos, una vez allí, compañeras realizan una performance que evidencia todas las mujeres asesinadas, esos asesinatos realizados por el patriarcado con la complicidad de la justicia machista, que no solo nos acusa y condena sino que protege al agresor, exigimos que se dejen de poner en cuestión nuestras denuncias, que se implemente una perspectiva de género en todos los sectores laborales públicos. “Si vosotros sois manada nosotras estamos de caza”.

13:30. Nuestro recorrido continúa hacia la Tesorería General de la Seguridad Social. ¡Parada por las pensiones! Sin perder nuestra garra, atravesamos las calles que separan los juzgados de la Tesorería, gritamos contra todas las opresiones y violencias. En tesorería, denunciamos la brecha salarial de género, el techo de cristal, la precariedad y la pobreza femeninas. Y es que la brecha salarial se traslada de forma directa a nuestras pensiones, pues afecta al cálculos de las mismas; si a eso le sumamos que somos nosotras la que nos hacemos cargo de los cuidados en el hogar y que somos, siempre nosotras, las que mayoritariamente nos vemos obligadas a conciliar vida laboral y familiar con la asunción de empleos parciales o reducciones de jornadas, el resultado es la escandalosa desigualdad existente en materia de pensiones y la desprotección de millones de mujeres después de una vida de duro trabajo de cuidados y de todo tipo.

14:30. Momento para reponer fuerzas. La Asamblea Huelga 8M programa una comida comunitaria en la Plaza Mayor. Nosotras optamos por comer en CGT. Nuestros compañeros organizan durante la jornada un grupo de apoyo logístico y de cuidados en y desde el local del sindicato. Se trata de dar cobertura material y de cuidados a todos los piquetes y acciones. Y así: café, sopas de ajo, bocatas, galletas, etc., transporte en caso necesario y, también, comida (opciones: caldereta de cordero y/o paella vegana). Luego del impase, la jornada continúa.

Comenzamos la jornada de la tarde realizando piquetes informativos en las calles del centro, donde se agrupan la mayor cantidad de comercios de moda; al ser este un sector donde las mujeres somos ampliamente explotadas (desde las obreras y niñxs que elaboran las prendas, hasta las dependientas que nos atienden en el local) por no hablar de cómo colaboran en la opresión sobre nuestros cuerpos, bombardeándonos mediáticamente y desde sus escaparates con cánones de belleza violentos e inasumibles que nos arrojan a la anorexia, la bulimia y al rechazo continuo y constante, cuando no el odio, hacia nosotros mismas. Hoy les plantamos cara, forzamos el cierre de muchas tiendas. Reseñamos un incidente que tuvimos en una de la tiendas de Inditex, propiedad del millonario y explotador A. O., que se negaba a cerrar, no vaya a ser que perdiera un euro extraído al sudor y sangre de tantas compañeras. Subrayar aquí el carácter de clase de la gran mayoría de las confrontaciones personales habidas durante la tarde. Lo que viene a confirmar eso que todas sabemos, que el feminismo o es anticapitalista o no será.

La caída de la tarde nos recuerda que es hora de prepararnos para la manifestación. El punto de encuentro es plaza del Cid. Confluimos varios miles de mujeres, hombres, niñxs… después de mencionar en varias ocasiones como está previsto el posicionamiento en la mani, dividido en dos grandes grupos, el grupo no mixto siendo su cabecera la Asamblea Huelga 8M, continuando con el resto de movimientos feministas de la ciudad, la batucada, seguida del grupo mixto, liderado por el bloque libertario (CGT y CNT), otros sindicatos, partidos políticos e independientes. Cansadas de todo el día, pero con fuerza para seguir poniendo voz a nuestros objetivos y anhelos de emancipación, gritamos por las que no pueden estar (las asesinadas, las presas, las migrantes). Trascurre el recorrido por más de cuarenta y cinco minutos entre consignas (“si tocan a una, nos tocan a todas”; “que no, que no, que no tenemos miedo”; “tranquila hermana aquí está tu manada”; “contra el patriarcado y sus violencias, ahora y siempre autodefensa”…). Hasta llegar a la Plaza Mayor. Somos tantas las congregadas que ésta se queda pequeña y muchas han de permanecer en los accesos o en el Paseo del Espolón, ocupando los soportales que circundan la plaza y las bocacalles cercanas. ¡Impresionante!. Cuando sentimos llegado el grueso de la mani, compañeras de la Asamblea Huelga 8M proceden a leer el manifiesto, que emociona por su discurso y por su fuerza. ¡Somos poderosas!,Cerramos cantando juntas “a la huelga compañera”.
Recogemos exhaustas, banderas y pancartas y a descansar y coger fuerzas… porque mañana la lucha sigue.

¡Que viva la lucha feminista!



domingo, 18 de noviembre de 2018

[Comunicado] 25N ¡Contra sus violencias normalizadas, Mujeres Empoderadas!

25N   ¡Contra sus violencias normalizadas , mujeres empoderadas!


Este 25 de noviembre nos sobran motivos para salir a  las calles; a día de hoy llevamos en el Estado Español 89 feminicidios, un centenar de manadas, múltiples ejemplos de violencia judicial e institucional como el de Juana Rivas y numerosísimos casos de agresiones machistas en las calles, en nuestras casas, en los lugares de ocio nocturno y en los centros de estudio y de trabajo.

martes, 13 de noviembre de 2018

El 25N volvemos a las calles

Comunicado de la Coordinadora Feminista de Burgos


Este 25 de noviembre nos llega enmarcado en un contexto de auge de la lucha feminista. La Huelga Feminista Internacional del pasado 8 de marzo marcó un antes y después, las movilizaciones de millones de mujeres organizadas hartas del sistema patriarcal que en alianza con el capitalismo nos oprime, nos explota y nos relega a un segundo plano en el ámbito público, hicieron mella al conseguir visibilizar diferentes tipos de violencias machistas normalizadas e invisibilizadas.

jueves, 9 de agosto de 2018

Solo organizadas recuperamos lo que es nuestro!


Nos relegaron al ámbito privado, al hogar, a l@s hij@s, al ámbito de los cuidados como un mandato explicito para la mujer.

lunes, 30 de abril de 2018

CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS: AUTODEFENSA FEMINISTA

Esta mañana nos hemos despertado con la noticia de un nuevo asesinato machista, esta vez en nuestra ciudad. 
la punta del iceberg de las violencias machistas es la conocida por todas y todos, la violencia física y los asesinatos de mujeres (feminicidios) que nos encontramos en las noticias día tras día. Sin embargo, es necesario señalar que debajo de esto se esconde la gran base que lo mantiene: las actitudes que son invisibilizadas y normalizadas en la vida cotidiana, que se sostienen mediante la violencia estructural y que genera el sistema en todos los ámbitos de la vida.

domingo, 29 de abril de 2018

1º de Mayo: Como el 8 de Marzo: Hacia la Huelga General!



Desde la Asamblea Feminista de Burgos queremos recuperar el 1º de Mayo para la lucha de la clase trabajadora, rescatarlo del desfile campestre en que lo han convertido las burocracias sindicales y visibilizar en esta jornada la especificidad de la explotación (doble o triple) que sufrimos las mujeres trabajadoras.

Actualmente la situación de precariedad de las mujeres trabajadoras se hace más y más profunda. Sufrimos una brecha salarial de hasta un 30 % de media con respecto a nuestros compañeros varones, un mayor porcentaje de empleos a tiempo parcial y de trabajos en la economía informal, una doble jornada laboral (la del curro y la del hogar) y, por supuesto, mayores tasas de paro, menores períodos de cotización y pensiones más bajas.